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Recorrido · Permiso BBloque I · Tema 3

Bloque I · Tema 3

El estado del conductor

Reconocer cuándo la vista, la atención, la fatiga, el sueño, las sustancias o una enfermedad hacen inseguro conducir.

1. Conducir es percibir, decidir y actuar#

Conducir no consiste solo en manejar volante y pedales. En cada instante hay un ciclo:

percibir el entorno

interpretar el riesgo

decidir una respuesta

actuar con precisión

La vista aporta señales, distancias, movimiento y estado de la vía. La atención selecciona qué información importa. La decisión elige una maniobra y el cuerpo la ejecuta. Fatiga, sueño, alcohol, drogas, enfermedad, medicamentos y emociones intensas pueden deteriorar varias fases a la vez.

En condiciones favorables suele tomarse como referencia aproximada entre medio segundo y un segundo, pero no es una constante personal. Aumenta con el sueño, la fatiga, las sustancias, ciertas enfermedades, algunos medicamentos, el calor, la distracción o una mala visibilidad.

El estado emocional también importa. Ira, ansiedad, una discusión o una noticia intensa pueden estrechar la atención, aumentar la impulsividad o impedir valorar correctamente el riesgo. La pregunta útil no es “¿puedo mover el coche?”, sino “¿puedo mantener atención, juicio y control durante todo el trayecto?”.

2. Fatiga y somnolencia#

La fatiga es cansancio físico o mental. La somnolencia es la tendencia a dormirse. Pueden aparecer juntas, pero no son iguales.

FatigaSomnolencia
Dificultad para concentrarse y decidir.Bostezos repetidos y párpados pesados.
Movimientos lentos, rigidez o cambios continuos de postura.Visión borrosa y dificultad para mantener la cabeza.
Irritabilidad y sensación de presión o malestar.No recordar los últimos kilómetros o perder salidas.
Reacciones más tardías.Invadir el carril o acercarse demasiado al vehículo precedente.

Favorecen estos estados los viajes largos, la conducción nocturna, dormir poco o a horas irregulares, la monotonía, el tráfico intenso, el calor, la mala postura, una vía desconocida, el alcohol y los fármacos sedantes.

Ante los primeros síntomas:

  1. detente en un lugar permitido y seguro;
  2. sal del flujo de circulación;
  3. descansa y duerme si tienes sueño;
  4. reanuda solo si has recuperado un estado adecuado.

Como pauta preventiva, planifica pausas aproximadamente cada dos horas o 200 km, y antes si aparecen señales. Los detectores de fatiga ayudan a avisar, pero no autorizan a ignorar lo que ya notas.

3. Alcohol#

El alcohol altera la visión, la coordinación, el juicio y el tiempo de reacción. También puede producir falsa seguridad: la persona se siente capaz precisamente cuando evalúa peor el peligro.

La tasa puede expresarse en gramos de alcohol por litro de sangre o miligramos por litro de aire espirado. Los límites generales vigentes son:

ConductorAire espiradoSangre
General0,25 mg/l0,5 g/l
Novel durante dos años y determinados transportes profesionales o especiales0,15 mg/l0,3 g/l

La tasa depende de cantidad, ritmo de consumo, tiempo transcurrido, comida, masa corporal y circunstancias personales. Dormir, ducharse, tomar café o hacer ejercicio no elimina rápidamente el alcohol. Incluso a la mañana siguiente puede persistir.

4. Drogas, pruebas y sanciones#

La presencia de drogas en el organismo es incompatible con la conducción, salvo sustancias utilizadas bajo prescripción médica y con finalidad terapéutica cuando no afecten a la capacidad de conducir.

Sus efectos varían, pero pueden incluir:

  • alteración de la percepción y de las distancias;
  • somnolencia o, al contrario, sobreestimulación;
  • impulsividad, agresividad o falsa sensación de control;
  • alucinaciones, ansiedad o pánico;
  • pérdida de coordinación y concentración;
  • aparición brusca de fatiga cuando pasa el efecto.

Los agentes pueden realizar controles de alcohol y drogas a conductores implicados en accidentes, con síntomas, denunciados por una infracción o incluidos en controles preventivos. El alcohol se comprueba normalmente mediante aire espirado; las drogas, mediante una muestra salival con confirmación posterior. Existen garantías y pruebas de contraste en los términos reglamentarios.

Negarse a una prueba obligatoria no evita el procedimiento: constituye una conducta sancionable y puede tener consecuencias penales. Un resultado positivo puede implicar multa, pérdida de puntos, inmovilización y, en supuestos graves, responsabilidad penal.

5. Enfermedades y medicamentos#

Una enfermedad puede afectar la visión, la conciencia, la movilidad, la atención o la respuesta ante una emergencia. El riesgo depende de la enfermedad, su fase, el tratamiento y la persona; no se decide con una lista universal.

Antes de conducir con un tratamiento nuevo:

  1. consulta al médico o farmacéutico;
  2. lee el prospecto y busca el pictograma de conducción;
  3. observa si aparecen sueño, mareo, visión borrosa, confusión o pérdida de reflejos;
  4. no mezcles medicación y alcohol;
  5. no suspendas un tratamiento por tu cuenta para poder conducir.

Antihistamínicos, psicofármacos, algunos analgésicos y antitusígenos pueden producir efectos incompatibles con una conducción segura. Que un medicamento no necesite receta no demuestra que sea inocuo al volante.

6. Alimentación, ropa y postura#

Una comida muy copiosa puede aumentar la somnolencia; comer demasiado poco puede favorecer mareo o debilidad. Antes de un viaje convienen comidas moderadas y una hidratación adecuada, sin usar bebidas estimulantes como sustituto del descanso.

La ropa y el calzado deben permitir movimientos rápidos y precisos. Abrigos gruesos, prendas muy ajustadas, tacones, chanclas o suelas que dificulten sentir los pedales reducen el control. Ajusta asiento, respaldo, volante y reposacabezas antes de iniciar la marcha.

En motocicleta, la ropa es parte de la protección: casco homologado, guantes, calzado que sujete y prendas resistentes y visibles reducen exposición y lesiones.

7. Distracciones, móvil y GPS#

Una distracción aparta la vista, las manos o la mente de la conducción. Puede originarse dentro del vehículo —móvil, radio, comida, conversación— o fuera —carteles, incidentes, paisajes—.

Sujetar o manipular manualmente el teléfono mientras se conduce está prohibido. Un sistema manos libres evita ocupar las manos, pero no evita la distracción cognitiva de la conversación.

Antes de salirDurante la marcha
Programa destino, ruta y avisos.No manipules el dispositivo.
Fija el soporte sin tapar visión ni airbags.Si necesitas intervenir, detente legalmente.
Silencia notificaciones innecesarias.Prioriza instrucciones de la vía sobre el navegador.

Fumar, comer, buscar un objeto o ajustar sistemas también ocupan manos y atención. Que una acción sea cotidiana no la vuelve segura.

8. Decisión antes de conducir#

Haz una comprobación breve:

  • ¿He dormido lo suficiente?
  • ¿Noto fatiga, sueño, dolor intenso, mareo o visión alterada?
  • ¿He consumido alcohol o drogas?
  • ¿Tomo un medicamento que afecta a la conducción?
  • ¿Estoy emocionalmente capaz de mantener la atención?
  • ¿Puedo hacer el trayecto sin prisas y con pausas?

Si una respuesta genera duda razonable, cambia el plan: no conduzcas, descansa, usa otro transporte o pide que conduzca una persona apta.

9. Criterio de dominio#

Has dominado el tema cuando puedes:

  • explicar cómo un factor altera percepción, decisión o acción;
  • distinguir fatiga de somnolencia por sus señales;
  • elegir detenerte ante síntomas sin confiar en falsos remedios;
  • recordar las tasas legales y justificar por qué la recomendación segura es 0,0;
  • identificar riesgos de drogas, medicación y distracciones;
  • preparar móvil, navegador, ropa, postura y pausas antes de iniciar la marcha.

10. Fuentes#